Dejar un testamento solidario es una forma sencilla y poderosa de transformar el cariño que sientes hoy en oportunidades reales para el mañana. Incluir en tu testamento una obra social de acogida de niños procedentes de familias con dificultades no implica desatender a los tuyos; puedes destinar solo un pequeño porcentaje de tu herencia y convertirlo en educación, apoyo emocional, hogar y esperanza para quienes más lo necesitan. Es un gesto libre, personal y profundamente solidario que prolonga tus valores más allá de la vida y los convierte en futuro para otros.

En esta imagen tomada hace unos años vemos a Carmen detrás de nuestro buen amigo Xavier Segur y junto con otras amigas colaboradoras. La gran solidaridad de Xavier y su cariño en vida hacia la Residencia Infantil Emmanuel nos sorprendía y animaba. Tras pasar a mejor vida nos asombró aún más al apoyar nuestro servicio con parte de su legado. Xavier, junto con la Fundación “Temps i Compromís” y la Església Trèvol de Barcelona, entidades a las que estaba vinculado, son un ejemplo inspirador de amor y de ayuda altruista para todos nosotros.

Gracias a personas comprometidas, esta labor altruista puede sostenerse en el tiempo y seguir ofreciendo protección y nuevas oportunidades a niños vulnerables. Infórmate sobre cómo tramitar el testamento solidario. Habla con un gestor profesional y exprésale tu voluntad. Es más sencillo de lo que parece. Hoy puedes decidir que tu legado sea mucho más que bienes materiales: puede ser refugio, acompañamiento y un nuevo comienzo para pequeñas personitas que necesitan una segunda oportunidad. El ejemplo de Xavier Segur es un ejemplo entre otros legados que hemos recibido con el tiempo en la RIE. Servir y ayudar es un privilegio que a todos nos llena. Gracias por cada una de las vidas de los que nos ayudáis, llenas de un corazón solidario.

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